Ansiedad por migración

 

Emigrar a otro país es una de las experiencias capaces de cambiar la vida de un modo radical, especialmente si el destino es un lugar donde hay una cultura muy diferente a la nuestra.

La ansiedad por migración es un problema que ocurre cuando una persona o un grupo decide vivir en lugares muy alejados de casi todo aquello que conocen y perciben como familiar. Tienen que poner en una maleta, las cosas imprescindibles para su nueva vida, lo cual genera una dinámica muy fuerte de apego-desapego y sentido de pertenencia.

En muchos casos hay que adaptarse a otra forma de vivir o de ver la vida. Cambiar la estructura de vida mantenida por muchos años puede sacudir nuestro mundo y colocarnos en una situación en la que nos sentimos vulnerables.

¿Porqué ocurre la ansiedad?

La ansiedad es un fenómeno fisiológico y psicológico que se basa en la activación del sistema nervioso y el estado de alerta, cuando la persona vive situaciones en las cuales se siente vulnerable. Esto ocurre normalmente, por ejemplo: antes de participar en una competencia, al hablar frente al público, cuando estamos expuestos a algún riesgo físico, o psicológico o en situaciones donde predomina la incertidumbre y el desconcierto.

¿Estar ansioso es positivo?

La ansiedad es necesaria porque nos activa para asumir los retos que nos plantea la adaptación a las nuevas condiciones de vida. Sin embargo si se mantiene por mucho tiempo se puede transformar en un problema. La razón, es porque muchas veces las respuestas que creemos que son adaptativas o que nos ayudan a superarlo, p.ej. beber alcohol o tomar tranquilizantes, pueden crear dependencia creándonos un problema más.

Las adicciones crean un alivio instantáneo que calma o reduce el estrés y la ansiedad, pero largo plazo, el síndrome de abstinencia crea un estado de irritabilidad que lleva al adicto, a consumir más medicinas, alcohol u otras sustancias nocivas.

La migración, la ansiedad y la incertidumbre.

El hecho de emigrar puede llegar a exponer a las personas a un alto nivel de ansiedad porque al instalarse a vivir en un nuevo lugar de la noche a la mañana, dejan atrás su zona de confort, cortando en forma dramática los apegos y a la vez, sintiéndose abrumados al tener muchas cosas importantes que atender.

Esta combinación de cambio de entorno junto a la obligación de resolver muchas cosas a la vez, genera una situación de urgencia en la que, la simple tarea de decidir qué problema se va a atender en primer lugar, puede ser algo complicado.

Pueden presentarse gran diversidad de problemas: desde el hablar un nuevo idioma, lo que complica interrelacionarse bien y moverse por la ciudad, hasta el extremo de temer por la integridad personal debido a problemas de raza o de religión.

En fin, se puede sentir mucha soledad e incertidumbre en una sociedad que no se conoce bien por ser ajena a uno mismo, razón por la cual es importante, si es posible, visitar con anterioridad el lugar donde nos vamos a establecer para conocerlo y hacernos una idea de cómo es.

Las 7 claves

Para finalizar, te voy a dar 7 recomendaciones muy útiles para afrontar  las situaciones de cambio de vida por migración o mudanza repentina:

  1. Establece tus prioridades.

En primer lugar, dedica un tiempo simplemente a poner en orden tus ideas acerca de qué hacer para adaptarte al modo de vida que quieres en ese nuevo lugar o país. Esto evitará que cometas errores y te ayudará a prepararte para prosperar material y psicológicamente en tu nuevo entorno. En caso de que tengas muchas dudas sobre qué vía seguir, establece paralelamente dos o tres planes acción, si uno falla, tienes los otros preparados.

  1. Estructura tu día a día.

Una vez realizado el paso anterior, para optimizar la gestión de tu tiempo, estructura los días de la semana para centrarte en las cosas mas importantes para ti y tu nueva vida. Es bueno que te sientas capaz de cumplir un horario y te comprometas con lo que has planificado.

  1. Acepta la situación y ten paciencia.

No te sientas mal por sentir estrés o ansiedad porque eso no es un fracaso, pero tampoco intentes eliminar esa sensación de tu mente porque le dará más fuerza. Lo mejor es que aceptes que no puedes controlarlo todo, cultivando la paciencia y a realizar cosas estimulantes y agradables. Además de esto ten la costumbre de cuidar la calidad de tus pensamientos y mantener alta la motivación.

  1. Comienza una rutina de ejercicios y de meditación.

Esta rutina puede ser: caminar, nadar, trotar, hacer ciclismo, danza, o entrenarte en un gimnasio que te guste. También busca momentos para practicar la contemplación y la meditación. Esto lo puedes lograr en un lugar armonioso que te conecte con la vibración positiva del lugar. Puede ser en un parque o cerca de la naturaleza.

  1. Preséntate a tus nuevos vecinos y gente del sector.

De esta forma te das a conocer y cultivas relaciones que pueden ser de gran ayuda para ti. También es recomendable que camines 2 o 3 veces por semana para conocer tu nuevo entorno, visitando lugares, tiendas, comercios y estableciendo contacto con la gente local.

  1. Participa de actividades relacionadas con tu nueva comunidad o ciudad.

Puedes comprar un periódico local o buscar en internet actividades como: ferias, musicales, conciertos, congresos, eventos locales y todo aquello que te lleve a conocer gente que tenga tu misma profesión o tus mismos intereses.

  1. Recuerda que todos estamos conectados.

Aunque estés en otro ambiente, recuerda que existen las redes sociales y que mucha gente ha pasado por tu misma situación. Lo importante es estar abierto al contacto con tu nuevo entorno. En caso de tengas mayores problemas, o te sientas muy deprimido y/o aislado, entonces busca la ayuda de un profesional: psicólogo, orientador o coach.

 

 

Fuente: María Elena Trujillo/Integrando el Ser

Sobre el autor del artículo María Elena Trujillo

Soy psicóloga, astróloga y coach. En el proceso e integrado varios enfoques lo cual me permite comprender ciertas experiencias de vida no frecuentes ni comunes para todos. Entiendo que hay diversas formas de ser y de estar en el mundo. Mi propósito es apoyarte y acompañarte en el proceso del descubrimiento de tí mismo, de aceptarte tal cual eres y mostrar cómo usar tus habilidades, capacidades y dones en tu propio beneficio. La meta es que logres conocerte más a tí mismo para desarrollar mayor coherencia, armonía, prosperidad, amor y agradecimiento por la vida.

Participa y deja tu comentario: