Júpiter retrógrado en Piscis

Júpiter retrogrado

Con la entrada y corta estancia de Júpiter en Piscis, que conjunta a Neptuno, tendremos una respuesta hacia aquellos temas inconclusos que pueden haberse mostrado con la cuadratura de estos dos planetas en enero, junio y septiembre del 2019.

En ese año comenzó un proceso muy fuerte de cambio generado por una tensión entre nuestro espíritu y nuestro Ego, que busca aprobación y reconocimiento social.

En noviembre y diciembre del 2022, con la última conjunción de Júpiter con Neptuno (la próxima será dentro de 12 años), veremos el resultado de los acontecimientos pasados y notar la caída de un velo de la realidad.

Júpiter estará en 28º y 29º, que son grados finales de un signo, sugiere que hay que trabajar sobre juicios dispersos, que no contribuyen a la comprensión de un suceso y que conllevan a una falta de resolución.

Júpiter en conjunción con Neptuno abre la puerta a niveles elevados de conciencia que están más ligados al espíritu que a la materia. Van hacia la parte más etérea, que no se relaciona con el exterior sino con tu interioridad.

Puedes concebirte como un ser espiritual viviendo una experiencia humana.

No eres tu cuerpo, ni te pertenece nada en este mundo, es una ilusión, juegos de la mente, de la sociedad y que la humanidad tiene que superar a través de la espiritualidad.

Con Júpiter en Piscis se busca una renuncia de tu ego y cerrar ese ciclo para comenzar otro nuevo donde se active la conciencia superior más que la mente concreta.

Redimir, diluir verdades individuales, juicios sociales y apegos.

Sin embargo hay que equilibrar el misticismo y no irse a los extremos porque el efecto negativo de esta conjunción es que Neptuno diluye el sentido de verdad y justicia de Júpiter por lo que se pueden tomar como verdades, aspectos engañosos de la realidad.

Muchas causas de los fenómenos no estarán visibles y podríamos buscar las respuestas a temas muy concretos en el pensamiento mágico o místico.

Si no estamos centrados podríamos caer en confusiones, poner la realidad como una fantasía y la fantasía como una verdad, cada persona tendrá su propia experiencia.

En el polo negativo se potencian los miedos, las perversiones y la disolución de la verdadera justicia.

En estos dos meses es importante conectar con nuestra fuente, hacer meditación, calmar la mente y cuidarnos de ser manipulados porque se activa la ensoñación y se disminuye la concentración.

La realidad que se presenta no es tan sólida, es relativa. Para centrarnos, es necesario buscar un propósito superior, que tenga un sentido personal.

Entender y conocer nuestra sombra es el trabajo. Ver aquello que no queremos ver (que no siempre es algo malo o negativo, sino algo que no tenemos consciente), para comprenderlo, asimilarlo, digerirlo y transformarlo.

A un nivel superior, se busca la comprensión de nuestra alma y que el cuerpo es un traje que lo cambiamos cada vez que regresamos a la vida. Limpiar lo malo que hemos hecho, mirar a través de nuestra sombra, conectar con ella y con el poder de transformar el miedo de la pérdida que proviene del Ego.

Quitar la programación, las expectativas, ir hacia el mundo sensible y permitir fundirte con la experiencia.

Nuestra alma pertenece a otro mundo más sutil. La última estancia de Júpiter en Piscis te apoya a que te expandas, que busques el sentido de la trascendencia de tu ser, soltando apegos y prejuicios, con amor y agradecimiento porque te sirvieron en el pasado.

El ego siempre busca algo a que aferrarse, que le de seguridad mental, material y afectiva. Se quiere sentir diferente para ser alguien en el mundo.

Venimos a este mundo a desarrollarnos como seres mundanos pero también para activar nuestra parte espiritual que ha sido robada, disfrazada, ninguneada y ridiculizada por la sociedad nihilista y materialista en que vivimos.

La planificación que tenemos y nuestra visión del mundo, viene a ser transformada por lo cual es necesario superar la lucha por el poder, el control, el dinero y salir del engaño de que somos superiores a los demás. Cada persona que se cruza en nuestro camino tiene algo que enseñarnos.

El verdadero sentido de la vida no viene dado por nuestra mente concreta, sino por la conexión con las dimensiones superiores de la conciencia. Nuestra alma forma parte de un mundo más sutil que no tiene nada que ver con la densidad de este mundo.

Desprendernos de cosas que no necesitemos, colaborar con una causa o con cualquier cosa que podamos dar: apoyo, abrazo, escucha o compañía.

Ayudando a los demás a elevar su nivel de conciencia, soltando prejuicios y apegos, nos ayudamos a nosotros mismos e iremos evolucionando.

 

Saludos,

 

María Elena Trujillo H.

Sobre el autor del artículo María Elena Trujillo

Soy psicóloga, astróloga y coach. En el proceso e integrado varios enfoques lo cual me permite comprender ciertas experiencias de vida no frecuentes ni comunes para todos. Entiendo que hay diversas formas de ser y de estar en el mundo. Mi propósito es apoyarte y acompañarte en el proceso del descubrimiento de tí mismo, de aceptarte tal cual eres y mostrar cómo usar tus habilidades, capacidades y dones en tu propio beneficio. La meta es que logres conocerte más a tí mismo para desarrollar mayor coherencia, armonía, prosperidad, amor y agradecimiento por la vida.

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1 comment
Beatriz Trujillo dice 15/11/2022

Muchas gracias Mene, es muy interesante tu artículo.
Se que va directo para que me prepare para lo que se avecina.
Un abrazo grande, te quiero mucho!!

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