
Existen mitos sobre el amor romántico que son muy propios de nuestra cultura occidental y que han alimentado patrones de conducta que se transmiten de generación en generación.
Los mitos sobre el amor romántico, son varias creencias que expresan un patrón de relaciones entre los amantes. Suelen actuar en forma inconsciente y ejercen una fuerte influencia sobre la idea que las personas tienen del amor.
Estas creencias subconscientes se van afianzando según las experiencias personales, familiares y culturales de cada persona. Por esta razón cada persona puede tener su mitología particular sobre el amor.
Los 6 mitos sobre el amor romántico son:
El amor ocurre siempre a primera vista
Este mito acepta la creencia de que la primera impresión es la clave para el verdadero amor. Nada más lejos de la realidad, es posible que exista una gran afinidad entre dos personas desde el principio pero eso no es garantía de que la relación se mantendrá en el tiempo.
El amor verdadero puede con todo
Esta creencia confunde el amor con el sacrificio y en ocasiones, puede ser muy negativo para la persona pensar que nunca van a ocurrir problemas en su relación.
Bajo esta premisa se puede creer que si hay problemas, entonces no hay amor y no se solucionen los problemas y se termine la relación.
El amor puede transformarse a lo largo de la vida y asi como puede crecer, también se puede extinguir, todo depende de la dinámica de la relación de pareja.
Los celos son una prueba de amor
Los celos no son una prueba de un verdadero amor sino más bien un indicador de baja autoestima e inseguridad en la persona que cela. Nadie en este mundo nos pertenece y el respeto a la individualidad del otro es la mayor prueba de amor. Celamos aquello que pensamos que es nuestro y que consideramos que nos pertenece. Esto implica que mas que amar, poseemos a esa persona.
Existe la pareja ideal
Esta creencia demuestra que pueden existir ideas preconcebidas acerca de cómo debe ser mi pareja ideal, limitando la percepción de otras cualidades.
La idea de que existe una media naranja favorece que se idealicen ciertas características que posea la pareja y, tras una ruptura, la persona se cierre a la posibilidad de encontrar otra.
En el sentido más extremo, las personas que creen esto tienen la necesidad de ser completados por la otra persona en forma perfecta.
El verdadero amor llena la vida en todos los sentidos
Esta creencia limita el desarrollo de una sana relación personal y amorosa.
El amor maduro admite muchas diferencias entre las parejas y se permiten la libertad de vivir por separado intereses personales sin que esto afecte la relación.
Existen grandes amores entre personas que comparten pocas cosas pero cuando lo hacen, se entregan completamente a la relación.
Hay amor cuando la relación funciona bien a nivel sexual
No necesariamente, aunque un buen nivel de compenetración sexual es importante en la relación. El amor se fortalece cuando la sexualidad incrementa el apego seguro y la intimidad y no se vive como una descarga energética o una experiencia de hedonismo narcisista. Por otra parte existen relaciones amorosas que tienen pocos contactos sexuales y se mantienen vivas porque se valoran más otros aspectos de la relación.
Finalmente, el modelo de amor saludable es el que muestra empatía y respeto hacia nuestra pareja. Un modelo que rechaza la idea de pareja como un relleno de nuestras carencias emocionales. El amor saludable no requiere que la otra persona se adecúe a nuestras necesidades y nos complemente. Y esto es porque el amor comienza por el cuidado de uno mismo, por la aceptación de nuestras fortalezas y debilidades. El amor tambien es atracción, pasión y cuidar a quien amamos en mente-cuerpo y espíritu.
Un saludo,
María Elena Trujillo Hildebrand.
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Soy psicóloga, astróloga y coach. En el proceso e integrado varios enfoques lo cual me permite comprender ciertas experiencias de vida no frecuentes ni comunes para todos. Entiendo que hay diversas formas de ser y de estar en el mundo. Mi propósito es apoyarte y acompañarte en el proceso del descubrimiento de tí mismo, de aceptarte tal cual eres y mostrar cómo usar tus habilidades, capacidades y dones en tu propio beneficio. La meta es que logres conocerte más a tí mismo para desarrollar mayor coherencia, armonía, prosperidad, amor y agradecimiento por la vida.