¿Qué es la Programación-Neuro-Lingüista o PNL?

programación neuro linguista

Hace algunos años, la antigua forma de entender la Psicología fue por primera vez desafiada por dos innovadores investigadores.
John Grinder y Richard Bandler, reunieron sus conocimientos sobre cibernética, lingüística, matemática, computación, gestalt y sistémica, para formular un modelo revolucionario en la comprensión de la conducta humana.
En este modelo, la preocupación deja de estar puesta en los “contenidos” y el interés se dirige a la forma concreta, aquí y ahora, en que la gente construye su experiencia.
Ellos advirtieron que lo importante a nivel psicológico, no es tanto lo que a la gente “le pasa”, sino lo que la gente construye en su cabeza con los estímulos que provienen del exterior y también de su propio interior.
Esta reconstrucción interior de la realidad se realiza bajo la forma de un conjunto de procedimientos que poseen una estructura (programación), mediante la cual se organizan los estímulos externos e internos (neuro), bajo la forma de una sintaxis mental específica (lingüística).
Así nació una escuela psicológica nueva: la Programación Neurolingüística (PNL).
La esencia de la PNL se asienta en tres premisas:

1. En primer lugar, sabemos que los seres humanos no tenemos acceso a la “realidad objetiva” como tal. Heisenberg, uno de los más grandes físicos de este siglo, afirmó que el observador es parte de lo observado por lo que no existe la objetividad absoluta ni siquiera en el campo de la Ciencia Empírica. Las personas no percibimos la realidad en sí misma, sino que “construimos” la realidad mediante representaciones mentales. Es decir que la realidad se presenta ante nosotros pero no podemos asimilarla tal cual es; no podemos meternos las cosas en la cabeza. Lo que hacemos es representarnos la realidad en nuestro interior de una manera particular, que está condicionada por nuestros valores, creencias, experiencias, sistema neurológico, que a su vez están representadas en nuestro mapa natal.

2. En segundo lugar, Bandler y Grinder destacaron que la forma en que la gente se representa la realidad tiene una estructura y aislaron los componentes de la misma. Al representarnos la realidad (lo cual incluye tanto el “mundo externo” como el “interno”, un paisaje como un dolor de cabeza) lo hacemos básicamente mediante tres tipos de representaciones (que constituyen una experiencia interior):
• Una imagen que formamos en nuestra mente (representaciones visuales)
• Algo que nos decimos en nuestro diálogo interno (representaciones auditivas) y
• Sensaciones corporales (representaciones kinestésicas)
A su vez, cada una de estas modalidades de representación tiene una gran variedad de sub-modalidades, es decir que podemos construirnos muchas formas de imágenes (grandes, chicas, en color o blanco y negro, brillantes u opacas, etc.), de diálogos (serenos, agitados, etc.) y de sensaciones físicas (suaves, frías, tensas, etc.). Todos los seres humanos poseemos las tres modalidades con sus grandes variedades de sub-modalidades, y hacemos distinto uso de cada una de ellas y además tenemos un distinto repertorio de sub-modalidades.
Las representaciones internas (imágenes, sonidos y sensaciones corporales), se
organizan en un discurso interno que es la resultante de estas representaciones de la realidad.
La dinámica que se produce entre las distintas formas de representarnos la realidad, con nuestras creencias, sintaxis y fisiología es lo que determina que, frente al mismo hecho, diversas personas reaccionen y elaboren conclusiones de formas tan distintas.

3. En tercer lugar,  el rapport es la resonancia que ocurre en su mayor parte debido a la influencia de la comunicación no verbal. El lenguaje no verbal como los gestos, las expresiones y los movimientos, tiene un gran peso a la hora de comunicarnos. Una situación de rapport, sería una situación en la que nos sentimos en perfecta sintonía, a gusto, en armonía con una persona y somos capaces de llegar a acuerdos con ella.
El rapport puede establecerse tanto a través del lenguaje verbal como del no verbal. Así pues, podemos identificar esta situación de rapport, por ejemplo, cuando usamos las mismas palabras y el mismo tono que usa nuestro interlocutor (comunicación verbal), así como también cuando imitamos sus gestos o postura corporal (comunicación no verbal). Además del rapport en la PNL es importante la flexibilidad para establecer una buena comunicación
Mientras que con el rapport nos acercarnos y comprendemos el mapa del otro, la flexibilidad es la capacidad de abrirnos a otras opciones que vayan más allá de nuestro mapa establecido.
Concluyendo, la PNL es el arte y la ciencia de la comunicación. Es un modelo acerca de cómo trabaja nuestra mente y nos muestra la forma como construimos las experiencias en base a la forma como percibimos la realidad.

Espero que esta introducción haya sido de su agrado, en próximas publicaciones les compartiré más contenido sobre el arte y la ciencia de la PNL.

Un abrazo,

María Elena Trujillo Hildebrand.

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Sobre el autor del artículo María Elena Trujillo

Soy psicóloga, astróloga y coach. En el proceso e integrado varios enfoques lo cual me permite comprender ciertas experiencias de vida no frecuentes ni comunes para todos. Entiendo que hay diversas formas de ser y de estar en el mundo. Mi propósito es apoyarte y acompañarte en el proceso del descubrimiento de tí mismo, de aceptarte tal cual eres y mostrar cómo usar tus habilidades, capacidades y dones en tu propio beneficio. La meta es que logres conocerte más a tí mismo para desarrollar mayor coherencia, armonía, prosperidad, amor y agradecimiento por la vida.

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