Las crisis de la vida

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Las crisis de vida son momentos difíciles que pueden surgir por diversos motivos, como la pérdida de un trabajo, una ruptura sentimental, una enfermedad o simplemente un sentimiento de estancamiento personal. A partir del 2020, con el COVID y todas sus consecuencias, además de nuevos adelantos y formas de percibir y vivirla visa, se puede decir que la vida es una sola crisis. Los cambios están a la orden del día y lo que planificamos se puede derrumbar como un castillo de naipes de un día para otro.

Según la Escala de Unidades de Cambio de Vida (LCU) desarrollada por Thomas Holmes y Richard Rahe,

Los 10 eventos más estresantes de la vida son:

  1. Muerte de un cónyuge
  2. Divorcio
  3. Separación matrimonial
  4. Encarcelamiento
  5. Muerte de un familiar cercano
  6. Lesión o enfermedad grave
  7. Matrimonio
  8. Despido del trabajo
  9. Jubilación
  10. Cambios en la salud de un miembro de la familia

Esta escala fue realizada hace muchos años, faltaría incluir migración, cambios de género, pandemias y conflictos bélicos.

Estos eventos pueden ser estresantes porque provocan cambios importantes en la vida con muchas dificultades para adaptarse, lo cual sería el objetivo para superarlos.

¿Qué tipo de crisis personales hay?

  1. Crisis de identidad: Cuando una persona se siente confundida acerca de quién es, qué hacer con su vida o cómo encajar en el mundo.
  2. Crisis emocionales: Cuando una persona experimenta sentimientos intensos y duraderos que la impiden lidiar con las situaciones diarias como lo haría normalmente. Estas crisis pueden ser desencadenadas por eventos traumáticos o estresantes, como la muerte de un ser querido, problemas financieros o conflictos familiares.
  3. Crisis relacionales: Cuando hay problemas entre dos personas o dentro de un grupo familiar o social que afectan la armonía y estabilidad del mismo. Esto puede incluir discusiones frecuentes, resentimiento mutuo u otros comportamientos tóxicos entre los miembros involucrados.
  4. Crisis espirituales o filosóficas: Cuando alguien duda sobre sus creencias religiosas, filosóficas o existencialistas e intenta descubrir su propia verdad interior para encontrar significado en su vida.

¿Qué emociones acompañan a una crisis vital?

Las emociones que acompañan una crisis vital varían según la situación, pero generalmente incluyen sentimientos de ansiedad, miedo, soledad, angustia y desesperanza.

También pueden surgir otros sentimientos como tristeza profunda, ira o vergüenza.

Estas emociones son completamente normales y es importante permitirse sentirlas para poder avanzar hacia el proceso de recuperación.

¿Cómo se supera una crisis personal?

  1. Acepta el problema: Acepta la situación, deja de luchar contra ella. Esto te ayudará a asumir la responsabilidad de lo que está pasando y centrarte en buscar soluciones prácticas.
  2. Acepta tus emociones: Es normal sentir tristeza, miedo, enojo o frustración durante una crisis. Permítete sentir estas emociones y no las reprimas.
  3. Busca apoyo emocional: Habla con alguien de confianza, comparte tus sentimientos con un amigo, familiar, terapeuta o cualquier persona que te haga sentir cómodo y escuchado.
  4. Cuida de ti mismo: Asegúrate de dormir bien, comer sano, hacer ejercicio y realizar actividades que te hagan sentir bien. Practicando el autocuidado, el pensamiento positivo y las técnicas de relajación puedes desarrollar la resilencia que necesitas durante una crisis personal.
  5. Redefine tus objetivos: Pregúntate qué es lo realmente importante para ti en la vida y establece nuevas metas que te motiven. Puedes crear pequeños objetivos diarios que te permitan avanzar paso a paso hacia tus metas principales. Haz mayor contacto con la naturaleza como parte de tu plan de sanación.
  6. Encuentra tu propósito: Encontrar un propósito en la vida puede ser muy útil para superar una crisis personal. Piensa en lo que te apasiona y busca maneras de canalizar esos intereses hacia metas concretas que te ayuden a avanzar hacia el futuro con optimismo.
  7. Sé paciente: Superar una crisis lleva tiempo. No te exijas demasiado y date tiempo para adecuar tus expectativas a un nuevo contexto, procesar tus emociones y adaptarte a la nueva situación con más confianza en tus capacidades.
  8. Busca ayuda profesional: Si sientes que no puedes superar la crisis por tu cuenta, no dudes en buscar apoyo profesional de un psicólogo o terapeuta que te ayude a desarrollar nuevas actitudes y fortalezas para poder hacer frente al problema. Trabajar el duelo, hacer terapia cognitiva, practicar la respiración consciente, hipnosis, meditación o mindfulness y el EMDR, son técnicas que pueden ayudar a superar la crisis.

En conclusión, las crisis nos llevan al reencuentro con nosotros mismos y nos dan la oportunidad para replantearnos nuestra vida y hacer cambios importantes.

De nosotros depende si la crisis se convertirá en una oportunidad para crecer o en una situación que dé lugar trastornos adaptativos. Como son parte de la vida, es importante buscar el apoyo de la familia, amigos o de profesionales capacitados para ayudarnos a resolverla.

Saludos,

María Elena Trujillo Hildebrand.

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Sobre el autor del artículo María Elena Trujillo

Soy psicóloga, astróloga y coach. En el proceso e integrado varios enfoques lo cual me permite comprender ciertas experiencias de vida no frecuentes ni comunes para todos. Entiendo que hay diversas formas de ser y de estar en el mundo. Mi propósito es apoyarte y acompañarte en el proceso del descubrimiento de tí mismo, de aceptarte tal cual eres y mostrar cómo usar tus habilidades, capacidades y dones en tu propio beneficio. La meta es que logres conocerte más a tí mismo para desarrollar mayor coherencia, armonía, prosperidad, amor y agradecimiento por la vida.

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